Callejones shikumen
Audioguía Tianzifang
Un laberinto de callejones shikumen y fábricas de barrio, en el borde sur de la antigua Concesión Francesa, que iba a caer bajo la piqueta para dejar sitio a oficinas y se salvó porque pintores y vecinos alquilaron sus plantas bajas: abajo, tiendas y terrazas; arriba, la ropa tendida de quien todavía vive allí.
- 60 min de audio
- Arquitectura shikumen
Tianzifang ocupa apenas 3 hectáreas en torno a Taikang Road, una calle de menos de 500 metros trazada hacia 1926 en la Concesión Francesa. Su núcleo es Zhicheng Fang, el «barrio de la ambición cumplida», un conjunto de casas shikumen fechado en 1933 (algunas fuentes dicen 1930), con marcos de piedra, puertas de madera lacada en negro y muros de ladrillo gris. A su alrededor se suman casas, apartamentos y naves industriales de estilos distintos, repartidos por los callejones 210, 248 y 274, hoy señalados como puertas 1, 2 y 3.
El rescate tuvo un precio. En 2016 ONU-Hábitat eligió Tianzifang como único caso chino de su «Shanghai Manual» por su renovación urbana de abajo arriba; un año antes, de 216 comercios, la restauración sumaba el 33,74 % y el arte y la creación solo el 8,33 %. Las críticas hablan de exceso de comercio y de un barrio cada vez más parecido al templo del Dios de la Ciudad, y en 2009 había vecinos que, a la espera de indemnizaciones por derribo, se quejaban de humos y ruido y llegaban a arrojar agua sobre los comensales.
Qué ver
- Taikang Road — La antigua Route Cassini de la Concesión Francesa, con nombre de buque de guerra
- Naves del callejón 210 — Viejas grúas y escaleras de hierro de las fábricas de barrio
- Antiguo estudio de Chen Yifei — El primer taller de artista del callejón, con la escultura Muchacha de Shanghai
- Portadas shikumen — Marcos de piedra y puertas lacadas en negro de Zhicheng Fang
- Callejón 274 Pingyuanfang — Pasajes de menos de 2 metros bajo la ropa tendida de los vecinos
Junto a Taikang Road, en el borde sur de la antigua Concesión Francesa de Shanghai, se abre Tianzifang (田子坊): un laberinto de callejones de casas shikumen y naves de fábricas de barrio donde las plantas bajas son tiendas, estudios y terrazas y las de arriba siguen siendo casas. Sobre los escaparates cuelgan pértigas con ropa tendida y aparatos de aire acondicionado, la señal de que el barrio no es un decorado. Son solo 3 hectáreas, pero en 2019 recibieron 14,85 millones de visitas.
La historia de Tianzifang empieza mucho antes de las tiendas. En 1931 el pintor Wang Yachen se instaló en el edificio Yinyunlou de Zhicheng Fang (otra fuente lo sitúa en la zona desde mediados de los años 1920), y la Escuela de Arte Xinhua de Shanghai que dirigía estaba en la misma zona. Después llegaron las fábricas: hasta los años 1980, en el callejón 210 los vecinos trabajaban abajo y vivían arriba. Cuando la industria se vació, en 1998, el pintor Chen Yifei abrió estudio en una de aquellas naves y en 2001 Huang Yongyu rebautizó el callejón como Tianzifang. En los primeros años de la calle del arte, el estudio de Er Dongqiang organizaba una vez al mes un recital de ópera que llenaba la sala, y a Chen Yifei se le atribuye también el diseño de «La Puerta del Arte», escultura considerada emblema del distrito, aunque es un episodio menos asentado.
Lo que vino después explica el barrio que hoy se recorre. La zona estuvo a punto de ser demolida, y la salvaron la idea de «industria creativa» y unos vecinos que empezaron a alquilar su sala de planta baja sin abandonar el piso de arriba. En 2008 se creó un comité de gestión y en 2016 ONU-Hábitat lo puso como ejemplo de renovación urbana de abajo arriba. Entre los artesanos que siguen allí está Li Shoubai, al que en los callejones llaman «el señor Shikumen» por su empeño en difundir la cultura haipai de Shanghai desde su taller de papel recortado; su hija, Li Shiyi, volvió de estudiar en el extranjero y es hoy heredera reconocida de ese oficio.
Para saber qué ver en Tianzifang, la audioguía lo recorre en cuatro paradas y 60 minutos: de Taikang Road ante la puerta 1, por las naves del callejón 210 y los pasajes entre portadas shikumen, hasta el callejón 274 y la salida por la puerta 3. El hilo es uno solo: este laberinto de tiendas existe porque pintores y vecinos llegaron antes que la piqueta, y el precio de ese rescate se lee en cada terraza que ocupa el sitio de un taller.
En la misma antigua Concesión Francesa, a unos 3 km al oeste, se alza el Edificio Wukang; hacia el este, en la vieja ciudad china, queda el Jardín Yu.
La calle que llevó nombre de buque francés
Taikang Road
Resumen de esta parada
Ante la puerta 1, Taikang Road parece una calle corriente de menos de 500 metros. Su trazado, sin embargo, es una capa de historia colonial: se abrió hacia 1926, tras la tercera ampliación de la Concesión Francesa en 1914, y se llamó Route Cassini, por un buque de guerra francés. En 1943 tomó su nombre actual, el del condado de Taikang, en la provincia de Heilongjiang.
Durante décadas fue una calle de fábricas de barrio. Entre 1993 y 2003, las fábricas del antiguo distrito de Luwan pasaron de 137 a 15, y la mayoría de las de Taikang Road cerraron o se reconvirtieron. En 1998 el gobierno del distrito convirtió la nave vacía de la antigua Fábrica de Agujas del Pueblo de Shanghai en mercado cubierto y retiró los puestos callejeros que ocupaban la calzada.
Ese vacío, naves sin máquinas y una calle despejada, es exactamente el hueco por el que entró lo que vino después. En la acera, la narración explica cómo una calle de nombre militar francés quedó lista para convertirse en otra cosa.
Las naves donde Chen Yifei abrió brecha
Antiguo estudio de Chen Yifei
Resumen de esta parada
Al cruzar la puerta 1 aparecen las naves del callejón 210, con viejas grúas y escaleras de hierro conservadas y placas de protección patrimonial en las puertas. Aquí se fabricaba maquinaria alimentaria, textil y ropa, y hasta los años 1980 los vecinos trabajaban en la planta baja y vivían en la de arriba: casa y taller en el mismo edificio.
En 1998, invitado por Zheng Rongfa y Wu Meisen, el pintor Chen Yifei, de vuelta de Estados Unidos, fue el primero en abrir estudio en estas naves; algunas fuentes fechan el traslado en 1999. Tras él llegaron Er Dongqiang, Wang Jieyin, Wang Jiajun y tiendas de artesanía. Su antiguo estudio sigue abierto con obras suyas, y tras la puerta se alza la escultura de bronce «Muchacha de Shanghai». En 2001 otro pintor, Huang Yongyu, bautizó el callejón como Tianzifang, un juego de palabras con Tian Zifang, figura de los Reinos Combatientes a la que una de las tradiciones tiene por el pintor más antiguo registrado en China; las fuentes no coinciden del todo en quién fue aquel personaje.
Ese mismo estudio tuvo una segunda vida como tribuna. En enero de 2015, diecinueve expertos se reunieron allí y pidieron que el shikumen de Shanghai fuera candidato a Patrimonio Mundial, en una iniciativa del Centro de Investigación de la Cultura Shikumen encabezada por Ruan Yisan, de la Universidad Tongji. Entre las naves, la audioguía cuenta cómo una fábrica a punto de desaparecer acabó hablando en nombre de toda una arquitectura.
Las casas que iban a ser oficinas
Portadas shikumen
Resumen de esta parada
En el pasaje entre portadas shikumen, los marcos de piedra y las puertas de madera lacada en negro dan paso a los antiguos patios y salas de planta baja, hoy tiendas y terrazas. Es Zhicheng Fang, el «barrio de la ambición cumplida», un conjunto de casas de 1933 (1930 según otras fuentes) que estuvo condenado. Según un reportaje de 2009, en 2004 el plan de demolición estaba hecho y la promotora ya exhibía en su sala de ventas las maquetas de los edificios de oficinas previstos; otras fuentes sitúan la amenaza en 2006 o hablan de un proyecto de 2003. Wu Meisen defendió ante el gobierno la idea de «industria creativa» y Chen Yifei también se movilizó.
Lo decisivo llegó desde dentro de las casas. En noviembre de 2004, Zhou Xinliang fue el primer vecino que alquiló su casa como tienda: cedió a una diseñadora de moda su sala de planta baja y el patio, 32 metros cuadrados sin baño, por 3.500 yuanes al mes, y colgó en su puerta un cartel de «intermediario voluntario de Tianzifang». A comienzos de 2009, más de 300 de los más de 670 hogares se habían mudado y alquilaban sus casas a comercios.
El resto se quedó, bajo una fórmula que todavía se lee mirando hacia las ventanas: arriba se vive, abajo se alquila. Frente a las portadas, la narración reconstruye cómo un cartel en una puerta pesó más que unas maquetas de oficinas.
Más terrazas que talleres a la salida
Callejón 274 Pingyuanfang
Resumen de esta parada
Hacia la puerta 3, el callejón 274, Pingyuanfang, y su vecino el 248, Tianchengli, estrechan el paso a tramos de menos de 2 metros de ancho, con pasajes transversales y tiendas en cada planta baja. Arriba siguen las pértigas con ropa tendida. En 2008 se creó el Comité de Gestión de Tianzifang y el distrito invirtió 10 millones de yuanes en alcantarillado, fosas sépticas y fachadas: casi la mitad de los 1.500 hogares de las casas del lilong estrenaron entonces inodoro con cisterna.
El éxito tiene cifras de las dos caras. El núcleo, los callejones 210, 248 y 274 más el frente de Taikang Road, ocupa solo 3 hectáreas y en 2019 recibió 14,85 millones de visitas. En 2015, de 216 comercios, la restauración sumaba el 33,74 % y el arte y la creación solo el 8,33 %; entre 2013 y 2015 los negocios creativos bajaron de 51 a 18.
Y el callejón sigue reinventándose. Desde la segunda mitad de 2024, con la exención de visado para los surcoreanos, Tianzifang vive un segundo auge gracias a ellos: muchos llegan a pie desde la antigua sede del Gobierno Provisional de la República de Corea, pasan por la tienda de caramelos White Rabbit y salen con cerca de un jin, medio kilo, por 50 o 60 yuanes; las tiendas de qipao también lo notan. En la salida, la última parada de la audioguía hace la cuenta final de lo que el barrio ganó y perdió al salvarse.