Malecón de las concesiones
Audioguía Bund (Waitan)
Kilómetro y medio de bancos, aduana y hoteles de piedra levantados sobre un antiguo fangal del Huangpu, frente a los rascacielos de Pudong: el escaparate del Shanghai de las concesiones, con un reloj que ha cambiado de melodía con cada giro político.
- 60 min de audio
- Arquitectura de las concesiones
Antes de 1843 esta orilla era un fangal, el Huangpu Tan. El tramo junto a la vieja ciudad amurallada y al norte de ella se llamaba Waitan, «orilla exterior», frente a la «orilla interior» del sur. Desde 1844 su parte norte fue concesión británica, y en 1848 se pavimentó la calle y se reforzó la ribera, que se bautizó Bund, una palabra de origen indostánico que significa dique o terraplén. Sobre ese terraplén se alinearon bancos, aduana y hoteles de piedra, hasta el punto de que en 1935 el Bund concentraba el 50,72 % del capital desembolsado de los bancos de China, el 61 % del efectivo en caja del país y el 77,84 % de sus depósitos.
El reloj de la Aduana cuenta el resto de la historia por sí solo. Tocó los cuartos de Westminster desde 1928, pasó a «El Oriente es rojo» en los años 60, volvió a Westminster en 1986 con la visita de Isabel II, se quedó en una sola campanada en 1997, ante la devolución de Hong Kong, y desde el 1 de mayo de 2003 vuelve a sonar «El Oriente es rojo». Enfrente, al otro lado del río, los rascacielos de Lujiazui miran a la hilera de granito que levantaron los bancos de las concesiones.
Qué ver
- Torre del reloj de la Aduana — Cuatro esferas de 5,3 metros y unas campanas que han cambiado de melodía con cada giro político
- Antiguo edificio del HSBC — Cúpula sobre columnas jónicas, dos leones de bronce con nombre propio y mosaicos salvados bajo estuco
- Pirámide verde de Sassoon House — El Peace Hotel de 1929 en la esquina con Nanjing Road, escenario del Sábado Sangriento de 1937
- Puente Waibaidu — El puente de acero que entre 1937 y 1941 fue frontera con el Hongkou ocupado por Japón
- Torre de señales — Una bola de hierro marcaba el mediodía; en 1993 la torre entera se desplazó 22,4 metros hacia el río
En la orilla oeste del río Huangpu, entre el puente Waibaidu y la torre de señales de Yan’an Road, se extiende el Bund (外滩, Waitan): un malecón de kilómetro y medio donde las concesiones extranjeras alinearon bancos, aduana y hoteles de piedra frente a la orilla que hoy ocupa el skyline de Pudong. Fue el escaparate del Shanghai puerto-tratado, y en ese decorado de piedra cada giro político de China ha dejado su marca.
La historia del Bund empieza en el barro. Antes de 1843 la ribera era un fangal; desde 1844 su parte norte fue concesión británica y en 1848 se pavimentó la calle y se reforzó la orilla. En 1868 se abrió en su extremo norte el Jardín Público, hoy parque Huangpu, y en 1935 esta calle concentraba el 77,84 % de los depósitos bancarios de China. Desde los años 50 la mayoría de sus edificios pasó a organismos estatales y municipales, y las estatuas de figuras extranjeras de la ribera fueron retiradas; en 1994 el municipio creó una sociedad para permutar los edificios y devolver el Bund a la banca. La ribera también cambió de forma: un muro antiinundaciones en 1959, una gran reforma en 1992–1993 y otra entre 2008 y 2010, que enterró seis carriles en un túnel y reabrió el paseo el 28 de marzo de 2010, en vísperas de la Expo.
La arquitectura del Bund es la de los años dorados de las concesiones. El estudio Palmer & Turner firmó el edificio del HSBC (1921–1923), el mayor edificio bancario de Extremo Oriente, y la Aduana (1925–1927), con su torre del reloj; Victor Sassoon levantó entre 1926 y 1929 Sassoon House, con 77 metros hasta la cornisa y una pirámide de cobre hoy verde; a su lado, el Banco de China combina el art déco con un remate de aire chino. Cuántos edificios forman el conjunto depende del criterio: la cifra divulgativa habla de 52, la declaración de monumento nacional de 1996 cuenta 27 en 1,3 kilómetros, y el área de interés ampliada suma 115 edificios patrimoniales.
Para saber qué ver en el Bund, la audioguía lo recorre de norte a sur en cinco paradas y 60 minutos: del puente Waibaidu a la torre de señales, pasando por el Peace Hotel, la Aduana y el antiguo HSBC. El hilo es uno solo: este escaparate de granito levantado sobre un fangal ha sido frontera, escenario de tragedias y botín político, y cada giro de China ha dejado aquí una huella que todavía se ve y se oye.
Al otro lado del Huangpu, justo enfrente, se levanta la Torre de la Perla Oriental; a poco más de un kilómetro hacia el sur queda el Jardín Yu, en la vieja ciudad china, y al norte, en Hongkou, el Museo de los Refugiados Judíos de Shanghai.
Un fangal, un jardín y un puente-frontera
Puente Waibaidu
Resumen de esta parada
El recorrido arranca en el extremo sur del puente Waibaidu, el Garden Bridge, la estructura de acero sobre el arroyo Suzhou que cierra el Bund por el norte y que se restauró en 2008–2009. Junto a él se alzaba un puente de hormigón de 1991, derribado en la reforma de 2008–2010 que rehízo en dos niveles la avenida de 10 carriles: seis pasaron a un túnel nuevo y el espacio liberado ensanchó el paseo. Sobre esta ribera, que antes de 1843 era un fangal, se reforzó en 1848 el terraplén que dio nombre al lugar: Bund, dique en una palabra de origen indostánico.
Al lado queda el triángulo verde del parque Huangpu, el antiguo Jardín Público abierto en 1868 y el parque más antiguo de Shanghai, dominado hoy por la torre abstracta de hormigón del Monumento a los Héroes del Pueblo, de 1993. Los chinos no tuvieron acceso oficial a él hasta el 1 de julio de 1928. Su puerta arrastra además un símbolo muy arraigado de humillación nacional, el letrero «Prohibido perros y chinos», aunque las fotografías de época muestran otra cosa: un reglamento de diez normas en el que la primera reservaba el jardín a la comunidad extranjera y la cuarta prohibía perros y bicicletas. La exclusión fue real; la frase literal, según esas imágenes, no.
El puente tiene su propia historia oscura. Entre 1937 y 1941 fue la frontera de hecho entre la Concesión Internacional y el barrio de Hongkou ocupado por Japón, y los centinelas japoneses obligaban a quien cruzaba a quitarse el sombrero e inclinarse; en 1937, con los refugiados huyendo de los combates, un testigo lo llamó «el puente de la vida». Hasta su nombre chino está en discusión: la explicación popular habla de un peaje odiado y de un puente gratuito abierto al lado en 1873, pero hay quien lo explica de otro modo. Junto al acero del Waibaidu, la audioguía cuenta qué significaba cruzar estos pocos metros.
La pirámide verde y el sábado de 1937
Estatua de Chen Yi
Resumen de esta parada
En la plaza que se abre ante Nanjing Road, la única estatua de bronce del Bund representa a Chen Yi, el primer alcalde comunista de Shanghai. Por encima asoma la pirámide de cobre oxidado a verde claro de Sassoon House, levantada por Victor Sassoon entre 1926 y 1929, con el Cathay Hotel y el ático privado del magnate; desde 1956 es el Peace Hotel. Allí mecanografió Noël Coward, convaleciente de una gripe, la versión final de «Vidas privadas», la comedia que estrenaría en 1930 con Gertrude Lawrence. Y en su bar toca cada noche desde finales de 1979 la Old Jazz Band, formada por veteranos de la escena de jazz de Shanghai que tuvieron que dejar de tocar entre 1965 y finales de los setenta, y que con una media de edad de 82 años ha figurado en el Guinness como la banda de jazz de mayor edad del mundo.
Pegado al hotel, el Banco de China es visiblemente más bajo que la pirámide. La diferencia se atribuye a Sassoon: el relato chino sostiene que el proyecto de 34 plantas quedó en 17, unos 30 centímetros por debajo de su tejado, tras un pleito resuelto en Londres, mientras que la versión inglesa lo recoge solo como atribución, sin documentar el pleito.
Este cruce fue también escenario de dos tragedias. El sábado 14 de agosto de 1937, bombarderos de la aviación china que intentaban alcanzar al crucero japonés Izumo, fondeado en el Huangpu, erraron el blanco y sus bombas cayeron en Nanjing Road, entre el Cathay y el Palace Hotel, sobre una multitud de civiles y refugiados; el reloj frente al Cathay se paró a las 16:27. Es el «Sábado Sangriento», cuyas cifras de muertos, sumando otra bomba junto al Great World, oscilan entre más de 1.200 y unos 2.000. Y hacia las 23:35 del 31 de diciembre de 2014, una avalancha en la escalera que sube a la plataforma fluvial de esta misma plaza mató a 36 personas entre unas 300.000 reunidas para recibir el Año Nuevo. Bajo la pirámide verde, la narración une el glamour y el luto de la misma esquina.
Un reloj que cambia de himno
Edificio de la Aduana de Shanghai
Resumen de esta parada
Sobre el edificio de granito del n.º 13 se alza la torre escalonada de la Aduana, con cuatro esferas de 5,3 metros de diámetro. El solar lleva cobrando aduanas desde 1846: primero un yamen de estilo chino, después un edificio de tipo templo en 1857, otro «de iglesia» con torre de reloj en 1893 y, por fin, el actual, levantado entre 1925 y 1927 por Palmer & Turner, que sigue funcionando como aduana.
El reloj se fabricó en Inglaterra, con campanas de John Taylor, la mayor de 6 toneladas, y mecanismo de J. B. Joyce & Co. Llegó de Londres en agosto de 1927, y su caja de 6,25 toneladas se izó a más de 72 metros mientras los peatones del Bund se paraban a mirar; dio su primera campanada el 1 de enero de 1928. Desde entonces su melodía ha seguido el viento político: Westminster, «El Oriente es rojo» en los años 60 (durante la Revolución Cultural la esfera se rehízo con un girasol), de nuevo Westminster en 1986, una sola campanada en 1997 y otra vez «El Oriente es rojo» desde 2003. Hay matices: un mecanismo copiado del Big Ben no puede tocar ese himno, que sonaba como grabación por altavoces, y según la versión inglesa las campanas dejaron de tocar melodía en octubre de 2018, así que su estado actual no está claro.
Frente a la puerta, la explanada está vacía. Desde 1927 se alzaba allí la estatua del inspector general de aduanas Robert Hart, retirada en septiembre de 1943. Ante la torre, la audioguía hace sonar la historia de China en las campanadas de un reloj inglés.
Leones con nombre y mosaicos escondidos
Antiguo edificio HSBC
Resumen de esta parada
Junto a la Aduana, el n.º 12 despliega una fachada neoclásica de granito con una cúpula central sobre seis columnas jónicas. Es el antiguo edificio del HSBC, obra de Palmer & Turner construida entre el 5 de mayo de 1921 y el 23 de junio de 1923: con 23.415 metros cuadrados fue el mayor edificio bancario de Extremo Oriente y se le llamó «el edificio más lujoso del canal de Suez al estrecho de Bering». Desde los años 50 fue sede del Gobierno Popular Municipal; hoy lo ocupa el Shanghai Pudong Development Bank.
A ambos lados de la escalinata montan guardia dos leones de bronce, uno rugiendo y otro sereno. Los originales se fundieron en Inglaterra con modelos de Henry Poole para la inauguración de 1923, y cada uno lleva el nombre de un directivo: Stephen, el que ruge, por Alexander Stephen, y Stitt, el sereno, por Gordon Stitt. Se retiraron en 1966, están en el Museo de Shanghai desde 1980 y los de la puerta son réplicas de 1997. Los transeúntes solían frotarles las patas para atraer la buena suerte y la prosperidad, la misma costumbre que ha desgastado el bronce de los leones de la sede del banco en Hong Kong.
Dentro, el techo del vestíbulo octogonal guarda ocho mosaicos con ciudades donde el HSBC tenía sucursal, entre ellas Shanghai, Hong Kong, Tokio, Londres, Nueva York y Bangkok; el acceso depende del horario del banco. En 1956 un arquitecto los hizo cubrir con estuco y pintura para salvarlos de la destrucción, y no reaparecieron hasta la restauración de 1997. En la escalinata, la audioguía cuenta cómo sobrevivieron.
La torre que se movió 22 metros
Torre de señales de Gutzlaff
Resumen de esta parada
En el extremo sur, junto a Yan’an Road, se levanta la esbelta torre de ladrillo de la estación de señales del Bund, conocida también como torre de Gutzlaff. En la boca del antiguo Yangjingbang, la estación anunciaba el tiempo y la hora desde el 1 de septiembre de 1884, y cada mediodía bajaba por su mástil una gran bola de hierro. La torre actual se construyó entre 1907 y 1908, y en 1993 se desplazó entera 22,4 metros hacia el río.
Aquel traslado formó parte de la reforma de 1992–1993, que adelantó la orilla decenas de metros sobre el Huangpu y borró el muro antiinundaciones de 1959: 25 centímetros de ancho y una cota de 4,80 metros. Lo llamaban el «muro de los enamorados», porque desde los años 70 las parejas, sin intimidad en casas compartidas por varias generaciones, se citaban apoyadas en él. En su lugar quedó el paseo elevado con balaustrada historicista que se recorre hoy.
Por las mismas fechas, los bancos empezaron a volver. Desde los años 50 la mayoría de los edificios del Bund estaba en manos de organismos estatales y municipales; en 1994 el municipio creó una sociedad para permutarlos y devolverlos a la banca, y en julio de 1995 el Banco Everbright abrió en el n.º 29 como primero en regresar. Enfrente, los rascacielos de Lujiazui completan la escena, y junto a la torre la audioguía cierra el recorrido con la ciudad que vino después.