Mercado de electrónica
Audioguía Huaqiangbei
El gran mercado de electrónica de Shenzhen: una calle de torres-mercado al norte de la avenida Shennan, nacida de tres fábricas militares bajadas de las montañas en 1979, donde mostradores de un metro siguen moviendo chips, cables y móviles hacia medio mundo.
- 60 min de audio
- Electrónica y comercio
En septiembre de 1979, la provincia de Guangdong trasladó a Shenzhen tres fábricas militares escondidas en las montañas de Shaoguan, Hongquan, Dongfanghong y Xianfeng Maquinaria, y las fusionó en una sola empresa: Huaqiang. Su nombre bautizó la calle que cruza la avenida Shennan, y la franja al norte quedó como Huaqiangbei, «Huaqiang Norte». A comienzos de los 80 la ciudad trazó aquí el polígono industrial de Shangbu, que ocuparon electrónicas con el prefijo «Hua», y en enero de 1981 empezó a levantarse el Electronics Building, primer edificio alto de Shenzhen. En 1988 el grupo SEG abrió en una planta baja su mercado de componentes, y el barrio ya no dejó de crecer.
Hoy, en 1,45 km², se concentran 35 mercados electrónicos especializados que en 2025 movieron más de 480.000 millones de yuanes, y del barrio han salido más de 100 empresas cotizadas. La escala contrasta con la unidad básica del negocio: un mostrador de un metro, alquilado por recién llegados en su mayoría de la región de Chaoshan, donde los tratos urgentes se cierran de palabra. En 2017 el exprogramador estadounidense Scotty Allen montó aquí un iPhone 6s plenamente funcional, con Touch ID incluido, comprando cada pieza en los puestos de recambios.
Qué ver
- Electronics Building — El primer edificio alto de Shenzhen, 20 plantas empezadas en 1981 y hoy empequeñecidas por sus vecinos
- Torre SEG — 292 metros, diez plantas de mercado y unos temblores sin terremoto en mayo de 2021
- Mercado electrónico SEG — Más de 3.000 puestos y los mostradores de un metro de los comerciantes de Chaoshan
- Calle peatonal Huaqiangbei — Unos 900 metros de torres-mercado, reabiertos en 2017 tras cuatro años de vallas
- Museo de Huaqiangbei — Un muro de 330 placas de circuito que parpadean y una ciudad de neón colgada boca abajo
Al norte de la avenida Shennan, en el distrito de Futian, se extiende Huaqiangbei (华强北), el gran mercado de electrónica de Shenzhen: una calle peatonal flanqueada de torres-mercado donde chips, conectores, cables y móviles se venden por bandejas. Su origen está lejos de aquí. En septiembre de 1979, Guangdong trasladó a Shenzhen tres fábricas militares de las montañas de Shaoguan y las fusionó en una sola empresa, Huaqiang, que acabaría dando nombre a una calle y, por extensión, a todo el barrio.
La historia de Huaqiangbei avanza a golpe de fechas. A comienzos de los años 80 el comité de planificación urbana de Shenzhen trazó aquí el polígono industrial de Shangbu, y lo ocuparon empresas electrónicas que compartían el prefijo «Hua»: Aihua, Jinghua, Huafa, Huaqiang y Hualianfa. En 1984 Deng Xiaoping vino expresamente a verlo en su primera visita a la ciudad; en 1988 el grupo SEG abrió su mercado de componentes; en 2000 se terminó la Torre SEG, y en 2017 la calle reabrió como peatonal tras cuatro años de obras del metro. Hoy, en 1,45 km² de área comercial (el subdistrito administrativo de Huaqiangbei, un ámbito distinto, mide 2,9 km², y las dos cifras se confunden a menudo), se concentran 35 mercados electrónicos especializados que en 2025 movieron más de 480.000 millones de yuanes. Del barrio han salido más de 100 empresas cotizadas.
Su arquitectura es la de un mercado que creció hacia arriba: torres de oficinas cuyas plantas bajas son laberintos de puestos minúsculos. Entre ellas el barrio ha dejado episodios de todo tipo. En 2017 el exprogramador estadounidense Scotty Allen montó un iPhone 6s de 16 GB plenamente funcional, con el lector Touch ID operativo, comprando cada pieza en los mercados de recambios; en el teléfono acabaron unos 300 dólares en piezas, aunque entre recambios rotos, piezas de más y herramientas gastó más de 1.000. Y a la vuelta de la esquina, en la calle Aihua, funciona desde hace más de diez años el llamado «mercado fantasma» (guishi): los puestos se montan hacia las once y media de la noche y hacia las cuatro y media de la madrugada ya se han ido. Se venden móviles de segunda mano, placas base, baterías de desguace y cables al por mayor, y según la costumbre del lugar el comprador entendido dice primero su precio y examina la mercancía con linterna.
Para saber qué ver en Huaqiangbei sin perderse entre plantas y pasillos, la audioguía lo recorre en cinco paradas y una hora de narración: del primer edificio alto de Shenzhen a la Torre SEG y su mercado, la calle peatonal y, al final, el museo que cuenta la historia del barrio. El hilo es uno solo: este laberinto de mostradores fue durante décadas el taller donde Shenzhen aprendió a fabricar, a copiar y a inventar.
La misma cultura de copia en cadena llenó de cuadros la aldea de pintura de Dafen; la otra gran calle comercial del centro es la calle peatonal Dongmen, y al oeste se alza el Ping An Finance Center.
El primer rascacielos de Shenzhen, hoy enano
Electronics Building (电子大厦)
Resumen de esta parada
En el número 2070 de la avenida Shennan, junto a la Torre SEG, se levanta el Electronics Building, un edificio de 20 plantas y unos 70 metros que hoy pasa casi desapercibido entre sus vecinos. Empezó a construirse en enero de 1981 y fue el primer edificio alto de Shenzhen; la fecha de su terminación varía según las fuentes, agosto de 1982 en unas y agosto de 1983 en otras. En su modestia cabe el arranque del barrio entero.
Delante corre la avenida Shennan, que es también la frontera del nombre. La calle Huaqiang, bautizada por la empresa nacida de las tres fábricas militares de Hongquan, Dongfanghong y Xianfeng Maquinaria, cruza la avenida, y la franja al norte pasó a llamarse Huaqiangbei, «Huaqiang Norte»: un nombre que, en el fondo, es solo una dirección.
En enero de 1984, en su primera visita a Shenzhen, Deng Xiaoping vino expresamente a Huaqiangbei, entonces el núcleo emergente de la electrónica china. Frente al edificio, la audioguía abre el recorrido contando cómo unas fábricas escondidas en las montañas acabaron levantando el primer perfil vertical de una ciudad que apenas empezaba.
La Torre SEG, que tembló sin terremoto
SEG Plaza (赛格广场)
Resumen de esta parada
En la esquina de la avenida Shennan con la calle Huaqiangbei se alza la Torre SEG (SEG Plaza), terminada en 2000: 71 plantas y 292 metros de azotea. Sus diez primeras plantas las ocupa el mercado electrónico SEG, con la entrada a pie de calle, que tras cinco ampliaciones suma casi 60.000 m² y más de 3.000 puestos. Todo empezó en un rincón mucho más pequeño: el 28 de marzo de 1988, una fecha tenida por propicia, se separó parte de la planta baja del SEG Industrial Development Building y se convirtió en el mercado de componentes SEG. Así nacía el mercado electrónico de Huaqiangbei.
La torre guarda además una huella inquietante. El 18 de mayo de 2021 empezó a temblar sin que hubiera terremoto y fue evacuada; los temblores se repitieron los dos días siguientes. La causa se ha explicado de dos maneras: el viento que hacía vibrar el mástil de la azotea o, según la investigación inicial, una combinación de viento, circulación del metro bajo el edificio y temperatura. Después la torre perdió la antena que la elevaba hasta 356 metros. A sus pies, la narración compara aquel rincón de planta baja con las diez plantas de mercado de hoy y explica qué falta en lo alto.
Mostradores de un metro que copiaron Akihabara
SEG Electronics Market (赛格电子市场)
Resumen de esta parada
Dentro del mercado SEG se suceden filas de puestos minúsculos con vitrinas y bandejas de chips, conectores y módulos. La idea tenía un modelo declarado: en 1986 el grupo SEG propuso abrir aquí un mercado especializado en componentes electrónicos con el barrio de Akihabara, en Tokio, como referencia. La etiqueta de «primer mercado de componentes electrónicos de China» se repite como lema del propio grupo, sin verificación independiente, y las cifras de sus inicios tampoco cuadran: la misma crónica habla de 1.400 m² y, más abajo, de 900 m² con 43 comercios.
La unidad básica del negocio es el mostrador de un metro. Entre el 70 y el 80 % de los comerciantes de Huaqiangbei proceden de la región de Chaoshan, en el este de Guangdong; los recién llegados empiezan alquilando ese metro de vitrina, y los tratos urgentes se cierran de palabra.
En 2007 el ingeniero estadounidense Andrew «bunnie» Huang recorrió estas plantas y publicó un texto titulado «Akihabara, Eat Your Heart Out» («Akihabara, muérete de envidia»). Describió pisos atestados de bobinas y bandejas de resistencias, condensadores, relés y chips de memoria, y lo llamó el mercadillo definitivo de componentes electrónicos. Entre los pasillos, la audioguía cuenta cómo el alumno acabó, a ojos de un ingeniero, dejando pequeño a su modelo.
Cuatro años de vallas y copias exprés
Huaqiang Electronics World (华强电子世界)
Resumen de esta parada
Frente al Huaqiang Electronics World, otro gran edificio-mercado con plantas enteras de componentes y electrónica de consumo, la calle peatonal de unos 900 metros entre Hongli y Shennan parece haber estado siempre así. No es el caso. Desde el 27 de febrero de 2013, las obras de la línea 7 del metro cerraron la calle Huaqiangbei, y durante cuatro años solo se entraba a los mercados por pasillos estrechos junto a las vallas. Reabrió como calle peatonal el 14 de enero de 2017, y bajo ella se inauguró el 18 de julio de 2018 una calle comercial subterránea que enlaza las estaciones Huaqiang North y Huaxin.
Antes de las vallas hubo otro corte. En 2012, tras una campaña de choque contra el comercio ilegal, 3.575 comerciantes del mercado de móviles de Huaqiangbei abandonaron sus puestos, y el barrio giró hacia las marcas oficiales.
La fama de la copia, sin embargo, no desapareció. Según lo que circuló en abril de 2021, meses antes de que Apple presentara sus AirPods de tercera generación, ya se veían en vídeos imitaciones salidas de Huaqiangbei con el aspecto de los diseños filtrados: un producto que oficialmente no existía ya tenía copia. A ese ritmo se le llama «velocidad de Huaqiangbei». En plena calle, la narración repasa la cara menos confesable de la reluciente avenida peatonal.
Un museo de placas que no dejan de parpadear
Huaqiangbei Museum (华强北博物馆)
Resumen de esta parada
El recorrido termina en altura: en la quinta planta del edificio Guangbo Modern Window (calle Huaqiangbei 1058), al que se sube en ascensor panorámico, abrió el 30 de diciembre de 2020 el Museo de Huaqiangbei, primer museo estatal del distrito de Futian. Dentro esperan un muro de 330 placas de circuito que parpadean sin parar y una maqueta de la ciudad en neón colgada boca abajo del techo.
El museo convierte el barrio en memoria sin que deje de ser taller: las cifras de sus 35 mercados siguen creciendo y la lista de empresas cotizadas salidas de estos mostradores supera el centenar. Una de las historias más célebres arrancó a pocos pasos. Según recuerdan sus protagonistas, en 1998 Tencent empezó en una oficina del parque tecnológico SEG, en una sala de baile prestada con una bola de discoteca en el techo; un empleado veterano cuenta que, al ver aquella decoración el día de su entrevista, pensó que era una empresa fantasma. Ante el muro de placas, la última parada de la audioguía cuenta quién atendía entonces las quejas de los primeros usuarios.