Barrio histórico
Audioguía Barrio Musulmán (Huimin Jie)
El barrio hui de Xi'an arranca a los pies de la Torre del Tambor por la calle Beiyuanmen: callejones de piedra azul con cordero y pan heredados de los mercaderes de la Ruta de la Seda y, al fondo de uno de ellos, una mezquita Ming levantada como un templo chino que mira hacia La Meca.
- 60 min de audio
- Ruta de la Seda
La comunidad musulmana de Xi'an se remonta a la dinastía Tang, cuando los mercaderes musulmanes llegados por la Ruta de la Seda se concentraron en Chang'an, la Xi'an de entonces. El barrio creció alrededor de sus mezquitas: en época Qing tomó la forma de «tres mezquitas y trece barrios», y con la Mezquita Central (1919) y la Mezquita Occidental (1920) llegó al esquema de «nueve mezquitas». La revuelta musulmana de Shaanxi-Gansu (1862–1877) arrasó numerosos barrios musulmanes del noroeste de China, pero este salió indemne gracias a su peso comercial y a su posición dentro de la muralla. En 2010 vivían en él unas 60.000 personas, más de la mitad de etnia hui.
El contraste está al fondo del callejón Huajue Xiang. La Gran Mezquita tiene arcos paifang, estelas, un pabellón de tres pisos y tejas turquesa, como cualquier templo chino, pero su eje entero corre de este a oeste para apuntar a La Meca, al revés que los templos chinos, abiertos de norte a sur. En lugar de minarete se alza una torre octogonal que parece una pagoda. Y su sala de oración, hecha para mil fieles, pasó los años de la Revolución Cultural convertida en fábrica de acero.
Qué ver
- Calle Beiyuanmen — Losas de piedra azul y fachadas Ming-Qing que nacen bajo la Torre del Tambor
- Casa Gao — Un patio residencial de época Ming con 86 estancias, restaurado con ayuda noruega
- Lao Tong Jia — Cordero curado desde la era Qianlong y el palanquín detenido de la emperatriz Cixi
- Gran Mezquita de Huajue Xiang — Patios, estelas en chino y árabe y un eje orientado hacia La Meca
- Shengxin Lou — La Torre del Examen del Corazón, un pabellón octogonal donde cabría esperar un minarete
Al norte de la Torre del Tambor de Xi’an empieza el Barrio Musulmán (回民街, Huimin Jie), el barrio de la comunidad hui. Lo que las guías llaman «calle Musulmana» no es para los vecinos una calle, sino un barrio entero de callejones —Beiyuanmen, Beiguangji, Xiyangshi, Dapiyuan, Huajue Xiang, Sajinqiao— al que llaman Huifang, «el barrio hui», o simplemente Fangshang, «en el barrio». Su puerta de entrada más conocida es la calle Beiyuanmen, peatonal, de losas de piedra azul y fachadas de estilo Ming y Qing ocupadas casi por completo por restaurantes y tiendas de recuerdos.
La historia del Barrio Musulmán empieza con la dinastía Tang, cuando los mercaderes musulmanes que llegaban por la Ruta de la Seda se asentaron en Chang’an, la actual Xi’an. Desde entonces el barrio creció alrededor de sus mezquitas, y la más importante, la Gran Mezquita de Huajue Xiang, condensa esa historia en piedra y madera. La tradición sitúa su fundación en el año 742, primer año de la era Tianbao, aunque la fecha exacta se desconoce y de la obra Tang apenas queda nada. Su forma actual se levantó en lo esencial en 1392, bajo el emperador Hongwu de la dinastía Ming, y los Qing le añadieron la puerta delantera, los arcos paifang y una fuente pública; hay quien sostiene, en cambio, que el conjunto no tomó su aspecto definitivo hasta el siglo XVIII, tras varias ampliaciones.
Otra mezquita del barrio, la de Daxuexi Xiang, guarda una tradición documentada en una inscripción de 1523, la llamada «estela de Zheng He». Cuenta que en 1413, mientras preparaba su cuarto viaje a los Mares de Occidente, el almirante musulmán Zheng He llegó a Xi’an buscando intérpretes de confianza y encontró a Hasan, dirigente de aquella mezquita, que dominaba el árabe y se embarcó con la flota. Lo sacó de apuros más de una vez y, a la vuelta, no pidió cargos ni honores: solo que se reparase su mezquita, y Zheng He dirigió la obra.
Para saber qué ver en el Barrio Musulmán sin quedarse en la superficie de los puestos de comida, la audioguía lo recorre a pie en cinco paradas y una hora de narración: de Beiyuanmen a la casa Gao, el arco de Beiguangji y, ya en el silencio del callejón Huajue Xiang, los patios de la Gran Mezquita hasta su sala de oración. El hilo es uno solo: este bullicio no es un decorado turístico, sino la forma que encontró una comunidad nacida de la Ruta de la Seda para seguir siendo ella misma dentro de una ciudad china durante más de mil años.
A unos quinientos metros, en el cruce central de la ciudad, se alza la Torre de la Campana, y todo el barrio queda dentro del recinto de la Muralla de Xi’an.
Una calle nacida de la Ruta de la Seda
Beiyuanmen (北院门)
Resumen de esta parada
La calle Beiyuanmen nace al norte de la Torre del Tambor, cuya mole queda a la espalda en cuanto se entra en ella. Por delante se abre una calzada de piedra azul flanqueada por edificios de estilo Ming y Qing, llena de mostradores, humo y gente. Detrás de ese gentío hay una genealogía larga: la comunidad que vive aquí desciende del asentamiento de los mercaderes musulmanes que llegaron a Chang’an por la Ruta de la Seda en tiempos de los Tang.
El barrio no se organizó alrededor de una plaza ni de un mercado, sino de sus mezquitas. En época Qing tenía la forma de «tres mezquitas y trece barrios», y la Mezquita Central, de 1919, y la Mezquita Occidental, de 1920, lo llevaron al esquema de «nueve mezquitas». Sigue siendo un barrio habitado: en 2010 vivían en él unas 60.000 personas, más de la mitad hui y el resto han. Bajo la Torre del Tambor, la audioguía arranca leyendo en esta calle de tiendas la huella de aquellos mercaderes.
La casa Ming que sobrevivió a todo
Gao Family Courtyard (高家大院)
Resumen de esta parada
En el número 144 de Beiyuanmen, entre tiendas, una portada da paso a la casa Gao (Gao Jia Dayuan), un patio residencial de ladrillo y madera con tres patios y cuatro cuerpos cuyo núcleo data del reinado Chongzhen, al final de la dinastía Ming. Reúne 86 estancias en 2.517 m² habitables, 56 de ellas abiertas al público. Dentro se suceden los patios con alas laterales de tejado a un agua, típicas de Shaanxi, y una segunda puerta con relieves de ladrillo de flores y bambú y los caracteres 平为福. Que haya llegado hasta hoy no es casual: la revuelta musulmana de Shaanxi-Gansu (1862–1877) arrasó muchos barrios musulmanes del noroeste, pero el de Xi’an salió indemne. En 1999 la casa entró, junto a los patios de Huajue Xiang 125 y Xiyangshi 77, en un proyecto chino-noruego de conservación financiado por Noruega; en 2002 la restauración de Huajue Xiang 125 recibió una Mención de Honor de los Premios UNESCO Asia-Pacífico de Conservación del Patrimonio.
El nombre de la calle guarda otro episodio. Beiyuanmen significa «puerta del Patio Norte», y en ese Patio Norte, el Beiyuan, se instaló la emperatriz viuda Cixi, huida de Pekín con el emperador Guangxu cuando las tropas de las ocho potencias tomaron la capital en 1900. Según la tradición documentada, entró en Xi’an el 26 de octubre de ese año, encontró pequeño el palacio provisional que le habían preparado en el Patio Sur y se trasladó aquí: se trabajó día y noche, se derribaron casas vecinas y se rehízo el lugar a imagen de la Ciudad Prohibida. Aquel año de sequía, con unos tres millones de damnificados en Shaanxi, en su cocina se servían más de cien platos por comida, y en verano se subía hielo perpetuo desde la cima del monte Taibai para enfriarle el zumo de ciruela agria. Ante la portada de los Gao, la narración cuenta cómo una calle de vecinos se convirtió en palacio de emergencia.
Un arco, un letrero dorado y el paomo
North Guangji Street (北广济街)
Resumen de esta parada
A la entrada de la calle Beiguangji, un arco lleva escrito 回坊, Huifang: el nombre que los vecinos dan al barrio. Pasado el arco, en el lado oeste, brilla un gran letrero de fondo negro y letras doradas, 辇止坡老童家. Es Lao Tong Jia, la tienda de cordero curado de la familia Tong, abierta en el reinado Qianlong de la dinastía Qing. Su carne de cordero y de ternera se sigue curando con el hueso en tinajas de agua de pozo antiguo y se cuece con sal gema, mirabilita, anís estrellado, canela y pimienta de Sichuan.
La primera parte del letrero, Nianzhipo, significa «la cuesta donde se detuvo el palanquín». Según la tradición, durante su refugio en Xi’an la emperatriz Cixi mandó parar su palanquín ante la tienda, atraída por el olor de la carne en cocción. En los locales vecinos de yangrou paomo, el plato emblemático de la cocina musulmana de Xi’an, los comensales desmigan a mano el pan en trozos pequeños dentro del cuenco antes de entregárselo al cocinero, que lo cuece en un wok de caldo con fideos de arroz y cordero. Bajo el arco, la audioguía explica por qué una sola palabra separa al forastero del vecino.
Un templo chino que mira a La Meca
Great Mosque of Xi'an (化觉巷清真大寺)
Resumen de esta parada
Por el estrecho callejón Huajue Xiang se llega, en el número 30, a la Gran Mezquita. El recinto es un rectángulo amurallado de unos 50 × 250 metros dividido en patios sucesivos —cinco según la versión más extendida, cuatro según otras— y alineado de forma simétrica sobre un eje este-oeste orientado hacia La Meca, con la entrada al este y la sala de oración en el extremo occidental. Es la inversión de un templo chino, que se abre sobre un eje norte-sur. En el primer patio espera una puerta monumental de época Qing, y arcos paifang enmarcan cada uno de los patios.
Por todo el recinto hay más de veinte estelas en chino y en árabe. En el segundo patio, dos de ellas recogen textos sobre la armonía entre credos, una atribuida al calígrafo Mi Fu, de la dinastía Song, junto a estelas imperiales de reconstrucción de 1606 y 1768. En muros y puertas, la shahada y otras inscripciones árabes están trazadas con pincel chino en el estilo sini. La arquitectura de la Gran Mezquita guarda además una ausencia: no tiene minarete de tipo islámico. En el tercer patio se alza el Shengxin Lou, la «Torre del Examen del Corazón», un pabellón octogonal de tres pisos de época Ming; que sirviera en su día para llamar a la oración es una hipótesis, no un dato documentado. Ante el Shengxin Lou, la audioguía desvela cómo una mezquita aprendió a hablar el idioma de los templos chinos.
La sala que fue fábrica de acero
Sala de oración y plataforma de la Luna
Resumen de esta parada
Tras el pabellón hexagonal del Fénix, en el cuarto patio, el eje desemboca en la sala de oración, alzada sobre una amplia plataforma de piedra con balaustrada, la plataforma de la Luna. Es una gran sala de madera con tejado de tejas turquesa, ménsulas dougong pintadas y un pórtico de seis columnas y cinco puertas. Se contempla desde fuera, porque los no musulmanes no pueden entrar. Caben en ella 1.000 fieles, aunque a una oración típica del viernes acuden hoy unas 100 personas.
Durante la Revolución Cultural la mezquita se cerró y se convirtió en fábrica de acero, aunque hay versiones que sostienen que fue, con la Mezquita Oeste de Sajinqiao, una de las únicas del barrio que siguieron en uso. El culto se reanudó tras la muerte de Mao Zedong en 1976, y en 1988 fue declarada Monumento Histórico-Cultural Nacional. Un mes al año, el barrio cambia de ritmo: durante el Ramadán, según una tradición documentada, uno de los imanes recorre cada noche las calles tocando un tambor para despertar a los vecinos antes del alba, y al ponerse el sol la Gran Mezquita sirve el iftar gratis a quien quiera sentarse, musulmán o no. Sobre la plataforma, la última parada de la audioguía cuenta qué guarda el silencio de esta sala.