Parque entre colinas kársticas
Audioguía Parque de Yangshuo (Yangshuo Gongyuan)
Abierto en 1915 entre colinas kársticas, a pocos pasos de West Street, el parque de los vecinos de Yangshuo guarda una roca de 10 metros con figura de hombre que mira al oeste desde un poema Tang y, bajo sus montes, las cuevas que Xu Xiake recorrió con antorchas en 1637.
- 40 min de audio
- Poesía Tang y cuevas kársticas
El Parque de Yangshuo se abrió en 1915 como Parque Shouyang, por el monte de ese nombre, el actual pico Bilian, y adoptó el nombre de hoy tras su primera ampliación, en 1934, por quedar en pleno casco urbano. Durante décadas tuvo una sola puerta, la norte; la sur no se abrió hasta 1980, y los nombres del parque sobre sus dos entradas llevan la firma del calígrafo Liu Haisu y del pintor Lu Yanshao. En unas 23 hectáreas reúne osmantos, bambú, el arroyo Shuangyue, el jardín Chunlei, el Monumento a los Mártires Revolucionarios y colinas con nombre propio como el Xilang y el Zhongling.
Cada mañana los vecinos llegan a hacer ejercicio y a jugar al ajedrez chino junto al arroyo, pero el paisaje que los rodea lleva siglos leído roca por roca. En la cara norte del Xilang, un peñasco con silueta de muchacho de brazos cruzados mira al oeste, y en la pared está grabado el poema que le dedicó Cao Ye, poeta Tang nacido en Yangshuo: Xilang quiere reunirse con Donglang, el muchacho del este, pero los separa el gran río.
Qué ver
- Roca del Xilang — Peñasco de unos 10 metros con silueta de hombre de brazos cruzados, vuelto al oeste
- Poema de Cao Ye — Versos Tang grabados en la pared de la colina Xilang junto a los caracteres 西郎
- Cuevas Long, Bilian y Laixian — Las que exploró Xu Xiake en 1637, hoy dentro del parque
- Pabellón Woyun — Mirador en la cima del Xilang sobre el casco de Yangshuo
- Puertas caligrafiadas — El nombre del parque de mano de Liu Haisu y de Lu Yanshao
A pocos minutos a pie de West Street, el Parque de Yangshuo (阳朔公园) es el jardín de diario del pueblo: osmantos, bambú, el arroyo Shuangyue, el de la Doble Luna, y bancos y mesas donde los vecinos hacen ejercicio y juegan al ajedrez chino desde primera hora. Alrededor se levantan colinas kársticas con nombre, poema o leyenda propios, y debajo de ellas se abren cuevas calizas que ya figuraban en los cuadernos de viaje de la China Ming.
La historia del Parque de Yangshuo empieza en 1915, cuando se abrió como Parque Shouyang, por el cercano monte Shouyang, el actual pico Bilian que domina la orilla del Li. Tras su primera ampliación, en 1934, pasó a llamarse Parque de Yangshuo por estar en el centro del casco urbano. Durante décadas tuvo una única entrada, la puerta norte, y la sur no se abrió hasta 1980. Hoy ocupa unas 23 hectáreas; en algunas guías en inglés circula la cifra de 340 acres, que parece nacer de una mala traducción de 340 mu, la unidad de superficie china. El agua también forma parte de su historia reciente: el 7 de junio de 2020 cayeron sobre el condado 327,7 mm de lluvia en un solo día, récord local, y con los desembalses aguas arriba se inundaron calles del casco, entre ellas West Street y el propio parque.
Para saber qué ver en el Parque de Yangshuo, conviene leerlo como un paisaje con nombres. En la colina Xilang, de unos 100 metros, una roca con figura de hombre da pie a un poema Tang; en la colina Zhongling, también llamada Chenbo Shan, se encadenan más de 20 cuevas calizas comunicadas, con la cueva Bilian y sus concreciones en forma de loto, de visita de pago y con cierres temporales. En su falda norte, el jardín Chunlei reúne portada de estilo antiguo, estanque, puentecillo, el pabellón hexagonal Baochun, orquídeas, bambú y bonsáis. Al este se alza el Duxiu, una columna de unos 100 metros de cima plana y paredes a plomo, con el pabellón Fanghe, el de la grulla liberada, a media ladera: la leyenda cuenta que allí un inmortal soltó la grulla que lo había traído.
El parque tiene también un calendario cívico. Cada 30 de septiembre, Día de los Mártires, y en las fechas de Qingming, la fiesta de barrer las tumbas, Yangshuo celebra ante el Monumento a los Mártires Revolucionarios sus actos de homenaje, con coronas y cestas de flores al pie de la estela y el ritual de limpieza y recuerdo de los caídos.
La audioguía recorre el parque en cuatro paradas y 40 minutos, de la puerta grande a las bocas de cueva del Zhongling, la roca del Xilang y la cima de la colina. El hilo que las une es la mirada: un parque de vecinos y partidas de ajedrez que durante siglos se ha leído roca a roca, y que al final del paseo el visitante aprende a leer del mismo modo.
Fuera del parque, West Street queda a pocos pasos y el Pico Bilian cierra el casco junto al río. A unos 6 km al sur, Moon Hill ofrece otra forma de leer la caliza: un arco que cambia de fase como la Luna.
La puerta que firmó Liu Haisu
Puerta grande con caligrafía de Liu Haisu
Resumen de esta parada
La entrada principal muestra el nombre 阳朔公园 escrito por el calígrafo Liu Haisu, uno de los grandes maestros del pincel del siglo XX. No es la única firma ilustre: la puerta pequeña, levantada en 1980 al suroeste de la cueva Bilian, lleva el nombre del parque de mano del pintor Lu Yanshao. Dos maestros para dos entradas de un parque de condado.
Ese nombre que corona la puerta no es el original. El recinto nació en 1915 como Parque Shouyang, tomado del monte que hoy se conoce como pico Bilian, y solo tras la ampliación de 1934 se rebautizó con el nombre del pueblo, por quedar en pleno casco urbano. Durante décadas esta fue la única vía de entrada: la puerta norte concentró todo el ir y venir hasta que en 1980 se abrió la del sur.
Hay además un episodio que cuenta la tradición local. El 29 de noviembre de 1921, la flotilla de Sun Yat-sen, que remontaba el Li hacia Guilin para preparar la Expedición del Norte, atracó en Yangshuo; el magistrado y los representantes de los gremios lo recibieron en el muelle, y allí arengó a la gente y aconsejó al condado mejorar los caminos, abrir minas y plantar bosques y frutales. Se cuenta que a finales de aquel noviembre paseó también por el parque. Ante la puerta grande, la audioguía sigue los pasos de aquella visita camino de la guerra.
Antorchas de Xu Xiake y un dragón a cincel
Bocas de cueva de la colina Zhongling
Resumen de esta parada
Al pie de la colina Zhongling, la superficie amable del parque, con su arroyo, sus osmantos y sus tableros de ajedrez, linda con un mundo hueco. En 1637 el viajero Xu Xiake recorrió las cuevas Long, Bilian y Laixian, que hoy quedan dentro del recinto. En la Laixian, al oeste de la antigua muralla de Yangshuo, leyó en la entrada la inscripción que le daba nombre y mencionaba a Li Du, de Fujian, copió el texto del «Laixian Dong Ji» y arrojó antorchas a una sima interior sin llegar a ver caer las llamas al fondo.
La Cueva del Dragón, la Long Dong, tenía su propio mito de fundación. Un antiguo «Registro de la apertura de la cueva», obra de un antepasado de la familia local Mo, llamaba a la cueva del norte «palacio donde el dragón oculto hiberna» y al abrigo vecino de Longyue, «donde el dragón divino saltó». Cuando Xu Xiake entró con antorchas, en la pared del fondo seguían las formaciones de piedra blanca conocidas como la sombra y el lecho del dragón, pero ya estaban medio destrozadas a martillo y cincel por quienes venían a sacar piedra; de ellas solo quedaba la huella.
Debajo había dos pozas, una cuadrada y otra redonda, de agua clara como un espejo que volvía a llenarse por mucho que se sacara, y delante un horno de elixir circular con un hueco abierto como una puerta. Junto a las bocas de cueva, la audioguía reconstruye lo que el viajero más famoso de la China Ming llegó a tiempo de anotar.
El muchacho de piedra que mira al oeste
Roca del Xilang
Resumen de esta parada
La colina Xilang, en el sur del parque y de unos 100 metros de altura, se llamó antes Pingfeng Shan, el monte Biombo, porque se despliega a lo ancho como un biombo abierto. A media altura de su cara norte sobresale una roca de unos 10 metros con la silueta de un hombre de pie, con los brazos cruzados y vuelto hacia el oeste: es el Xilang, el muchacho del oeste que da nombre a la colina.
En la pared están grabados los caracteres 西郎 y el poema «Xilang Shan» de Cao Ye, poeta de la dinastía Tang nacido en Yangshuo. Sus versos preguntan por qué Xilang mira al oeste: quiere reunirse con Donglang, el muchacho del este, pero los separa el gran río, y sigue sin encontrarlo mientras se lamenta al sol poniente. El poema tiene pareja, «Donglang Shan», que pinta a Donglang erguido hacia el este, esperando el sol cada mañana. Su tercer verso circula en dos versiones: la de una antología de época Qing habla de que soberano sabio y ministro leal rara vez coinciden, y la divulgativa actual, de buenos amigos; según cuál se lea, la espera de Xilang es una alegoría política o una historia de amistad.
Enfrente, junto a la colina Zhongling, un pico menor, el Xiaogu Shan o monte de la Muchacha, lo mira de frente, y la escena se conoce como «Xilang se inclina ante Gu». Bajo la roca, la audioguía pone voz al lamento que Cao Ye escribió para su paisano de piedra.
Donde los inmortales venían a mirar
Colina Xilang
Resumen de esta parada
Junto a la roca del Xilang se alza el pabellón Huixian, hexagonal y de dos pisos, dedicado a los inmortales que, según la leyenda, venían a contemplar el paisaje con Xilang. Al norte del pabellón hay una pila natural de piedra con la inscripción 天池, Estanque Celeste, y al este una piedra con forma de tigre grabada 醉霞, Arrebol Ebrio. En la cima de la colina espera el pabellón Woyun, el que yace en las nubes, mirador sobre el casco de Yangshuo y los picos que lo rodean; en la vertiente norte quedan la terraza Wangxi, el mirador del arroyo, y la inscripción que celebra la luz de atardecer en el monte del oeste, cuyo mejor momento es el final de la tarde.
Desde aquí se entiende lo que dejó atrás Cao Ye. El poeta vivió diez años en Chang’an y suspendió nueve veces los exámenes imperiales, hasta que sus poemas le ganaron un valedor y obtuvo el grado de jinshi en 850.
Desde lo alto se lee también una costumbre local: dar a cada monte más de un nombre. El Duxiu, la columna de paredes a plomo del lado este, es para unos el Zhuyuan Shan, el monte Raíz de Bambú, por su silueta, y recibe a la vez el título de Pilar de Jade que Perfora el Cielo. En la cima, la última parada de la audioguía ocupa el sitio de los inmortales y enseña a mirar el paisaje con sus dos nombres.