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Puente Hong

Foto: gdczjkk, CC BY 3.0

Puente de viento y lluvia

Audioguía Puente Hong (Hongqiao)

Fenghuang · 4 paradas · 30 min

Un puente de piedra roja de 1670, más viejo que la propia ciudad amurallada, que fue mercado, carretera y otra vez mercado sobre el río Tuo, y que según la memoria popular se levantó para cortarle el cuello a un dragón.

  • 30 min de audio
  • Dinastía Qing

El puente de piedra actual se construyó en 1670, año 9 del emperador Kangxi, con el nombre de Puente del Arcoíris Tendido, y en 1914 se reformó y pasó a llamarse Hongqiao, Puente Arcoíris. Dos pilas en forma de casco de barco y tres arcos de sillares de piedra roja local sostienen un pabellón de madera de dos plantas, al modo de los puentes de viento y lluvia de la etnia dong. Abajo, un pasillo cubierto entre tiendas; arriba, una sala de cultura popular con caligrafías y pinturas dedicadas al propio puente.

Su vida ha sido de idas y vueltas. Sobre el tablero se alineaban 12 casas de madera a cada lado, con casas de comidas y bazares; en 1955 se desmontaron todas para dejar paso a los coches, y solo una obra iniciada a finales de 1999 devolvió las tiendas a sus dos lados. En julio de 2014 el Tuo subió por encima de cualquier marca conocida y el puente afrontó la prueba más dura de su historia. Y en Fenghuang se cuenta que no se hizo solo para cruzar el río, sino para cerrarle a la ciudad el camino al trono.

Qué ver

  • Tres arcos de piedra roja — El puente de 1670 sobre dos pilas aguzadas como cascos de barco contra la corriente
  • Pasillo central cubierto — Tiendas a ambos lados, herederas de las 12 casas por lado del puente antiguo
  • Pabellón del Viento y la Lluvia — Madera de dos plantas al modo de los puentes dong, iluminada de noche sobre el Tuo
  • Sala de la planta alta — Caligrafías y pinturas dedicadas al propio puente, con vistas sobre el río
  • Torre de la Puerta Este — La entrada a la muralla, justo enfrente al bajar del puente

En el casco antiguo de Fenghuang, donde el río Tuo separa las dos orillas de casas sobre pilotes, un puente de piedra roja hace de bisagra entre ambas: el Puente Hong (虹桥, Hongqiao). Su forma actual data de 1670, año 9 del emperador Kangxi de los Qing, cuando se levantó con el nombre de Puente del Arcoíris Tendido (Wohong Qiao). En 1914, tercer año de la República, una reforma le dio el nombre con el que se le conoce hoy, Hongqiao, Puente Arcoíris. Lo sorprendente es que el puente es más antiguo que la ciudad que lo rodea: Fenghuang, plaza fronteriza de guarnición, empezó a edificarse en 1704, 34 años después.

La historia del Puente Hong tiene además una fecha discutida. Una línea de fuentes se queda en 1670; otra, según la tradición, sitúa un primer puente en este paso del Tuo en los primeros años de la era Hongwu de los Ming, a partir de 1368, levantado con fines propiciatorios, y le atribuye unos 600 años. Las dos versiones podrían convivir si hubo un paso Ming anterior al puente de piedra Qing, pero ninguna fuente abierta lo documenta. Tampoco hay acuerdo sobre la reconstrucción de 1999-2000: para unos devolvió al puente su aspecto original; para otros fue una reconstrucción sustancial, y queda la duda de cuánto del aspecto antiguo se ha recuperado.

La arquitectura del Puente Hong se lee por capas. Abajo, la parte más antigua: dos pilas en forma de casco de barco y tres arcos de sillares de piedra roja local. Encima, un pabellón de madera de dos plantas con tejados superpuestos, que sigue el modelo de los puentes de viento y lluvia de la etnia dong y se ilumina por la noche sobre el agua. En la planta baja corre un pasillo peatonal entre tiendas y bazares; en la alta, una sala de cultura popular reúne caligrafías y pinturas dedicadas al propio puente.

Para saber qué ver en el Puente Hong, la audioguía lo recorre en cuatro paradas y 30 minutos: primero desde la orilla norte, frente a los arcos; después a lo largo de su pasillo cubierto, y por último ante la torre de la Puerta Este de la muralla, que aparece justo enfrente al cruzar. El hilo es uno solo: un puente que fue mercado, carretera y otra vez mercado, que aguantó la mayor crecida registrada del Tuo y que, según la memoria popular, se levantó para cortarle el destino a Fenghuang.

A un centenar de metros río abajo, el Palacio Wanshou alinea sus tres puertas con los arcos del puente; muy cerca quedan el Salón ancestral de la familia Yang, arrimado a la muralla, y la Puerta Norte, con sus pasaderas de piedra sobre el Tuo.

Dos proas de piedra contra el Tuo

Tres arcos de piedra roja

Resumen de esta parada

Desde la orilla norte, el puente se muestra entero, en dos materiales. Abajo, tres ojos de piedra de sillares rojizos, apoyados en dos pilas que se hunden en el agua; arriba, la madera oscura del pabellón. La piedra es lo más antiguo del conjunto, el puente de 1670 que el reinado de Kangxi bautizó como Puente del Arcoíris Tendido, construido con piedra roja de la zona.

El detalle más ingenioso está a ras de agua. Las dos pilas no son rectangulares: tienen forma de casco de barco, aguzadas como proas hacia la corriente, un perfil que reduce el empuje del Tuo contra el puente. Es ingeniería fluvial pensada para un río que no siempre baja tan manso como parece.

En julio de 2014 esas proas pasaron su examen más duro. Tras días de lluvias torrenciales, el 15 de julio a las tres de la tarde el Tuo alcanzó en la estación de Fenghuang una cota de 307,06 metros, 1,16 metros por encima del máximo histórico; el agua llegó a 1,5 metros en los puntos más bajos del casco antiguo, la ciudad se quedó sin luz y unas 110.000 personas, turistas incluidos, fueron evacuadas. Río arriba, en Jinshuizhai, la crecida arrastró un puente cubierto de madera. El 26 de julio el casco antiguo volvió a abrir a los visitantes. Frente a los arcos, la narración cuenta cómo aguantó el Puente Hong aquella crecida.

Un mercado bajo techo sobre el río

Puente Hong

Resumen de esta parada

En la entrada norte, el puente deja de ser un paso y se convierte en una calle. Un pasillo peatonal cubierto avanza entre dos filas de tiendas y puestos, y la primera impresión puede ser la de un decorado pensado para el turismo. No lo es: es la forma antigua del puente.

Sobre el tablero original se alineaban 12 casas de madera sobre pilotes a cada lado, con casas de comidas y tiendas de bazar, separadas por un pasillo central de 2 metros de ancho. Un tejado cubría ese pasillo y protegía del viento y la lluvia, y de ahí viene su segundo nombre: Fengyu Lou, el Pabellón del Viento y la Lluvia. En las orillas inmediatas siguen en pie casas de madera de dos plantas sobre pilotes que bajan al agua, del mismo tipo que las que ocupaban el puente.

El modelo es el de los puentes de viento y lluvia de la etnia dong, aquí convertido en mercado: sobre el agua se comía y se compraba. Al caer la noche, el pabellón se ilumina sobre el Tuo. En la entrada del pasillo, la audioguía explica qué significaba comer y comprar en mitad del río.

De mercado a carretera, y vuelta

Pasillo central del pabellón

Resumen de esta parada

En el centro del pasillo cubierto, lo que llama la atención es lo que falta: ningún vehículo cruza hoy el puente. Y sin embargo, durante casi medio siglo fue exactamente eso, una carretera. En 1955 se desmontaron todas las construcciones de madera del tablero y el Puente Hong quedó convertido en un puente para el tráfico.

La vuelta llegó a finales de 1999, con una obra de un año que reconstruyó las casas del puente y devolvió las tiendas a sus dos lados. El pabellón actual tiene dos plantas: la baja, de tiendas y bazares; la alta, una sala de cultura popular con caligrafías y pinturas dedicadas al propio puente y vistas sobre el río. Por el camino, el puente ya había cambiado una vez de nombre, cuando la reforma de 1914 lo convirtió en Hongqiao.

Lo que se pisa hoy es, a la vez, memoria y reconstrucción, y no todas las fuentes coinciden en cuánto del aspecto antiguo se ha recuperado. En el corazón del pasillo, la narración reconstruye las tres vidas del puente.

Una ciudad más joven que su puente

Puerta Este de Fenghuang

Resumen de esta parada

Al bajar del puente, la torre de la Puerta Este de la muralla aparece justo enfrente y marca la entrada al recinto amurallado. A comienzos de la dinastía Qing, Fenghuang era una plaza fronteriza de guarnición con «seis mil habitantes y ocho mil soldados». La ciudad amurallada se edificó a partir de 1704, año 43 de Kangxi: 34 años después de que el puente de piedra ya cruzara el Tuo.

Ante esa puerta, la memoria popular le da al puente un papel mucho más oscuro. Cuenta la leyenda que el primer emperador Ming, Zhu Yuanzhang, hizo caso a un geomántico que había seguido una vena de dragón desde los montes Kunlun, a través de la meseta de Yunnan-Guizhou, hasta la vieja plaza de Wuzhai. El monte Nanhua, al sur de la ciudad, y el pico que se hunde en el Tuo serían la cabeza del dragón: señal de que de aquí saldría algún día alguien capaz de disputar el trono.

Los vecinos de Fenghuang, muy dados al fengshui, dicen que el emperador lo impidió con un trazo de su pincel bermellón, ordenando cortar el cuello del dragón, y que ese corte es este puente. Junto a la torre de la Puerta Este, la última parada de la audioguía cuenta qué perdió Fenghuang, según la leyenda, cuando se tendió el puente.

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